Ayuda a la mujer

He querido darle un lugar especial a la mujer, a su cuidado y atención. A lo largo de mis años de experiencia personal y profesional he comprobado que somos las mujeres quienes más solicitamos ayuda psicológica. Esto se debe a la desigualdad estructural presente en todos los ámbitos de esta sociedad. Bien en el ámbito privado o en el ámbito público.

La cultura y el contexto social en el que vivimos nos trasmiten distintos ideales y mandatos dependiendo de si somos hombres o mujeres y juegan un papel clave a la hora de transmitir comportamientos, pensamientos y emociones. Es el momento de cuestionar todo esto y dejar de aceptarlo para poder disfrutar de un mejor estado psicológico, y de una mejor vida.

Debemos hacer VISIBLE lo INVISIBLE…
intentar el CAMBIO…
romper nuestro SILENCIO…
expresar nuestro MALESTAR…
nuestra INSATISFACCIÓN…
legitimar nuestro DESEO…
Debemos ser LIBRES y FELICES.

La MUJER en la pareja: ya sea pareja, expareja o si se decide no tener pareja, la mujer no disfruta de los mismos privilegios que el hombre, el rol femenino en las relaciones no tiene el mismo valor que el masculino. No somos ni igualmente tratadas, ni exigidas que los hombres. Muchas Mujeres sufren en muchas ocasiones daño de aquellos que dicen amarlas, respetarlas…Imposible, es incompatible amar a alguien y tratarla mal, no es coherente. Lamentablemente estaríamos dentro de esa categoría llamada “mujeres mal queridas”.

Son muchas las mujeres que soportan la agresión y violencia de sus parejas, sin poder hacer nada, sin sentir que puedan resolverlo, entrando en una situación de indefensión cada vez mayor.
El maltrato a la mujer está muy instaurado en las relaciones de pareja, muchas veces es muy evidente y fácilmente identificable, pero en otras ocasiones es muy sutil y difícil de reconocer.

La MUJER en la familia: la mujer como sostén emocional y asistencial. Ya sea como madre, como pareja, como hija, como hermana, es la encargada del cuidado de los otros, del trabajo doméstico y de la organización familiar.
Cuidar a los otros recae sobre la mujer, la responsabilidad del sostenimiento de los vínculos y la amenaza de la culpa y el castigo si las relaciones se deterioran o se interrumpen, será culpa nuestra.

La MUJER en la empresa: son muchas las situaciones de desigualdad que experimenta la mujer en el ámbito laboral por el hecho de ser mujer. No disfrutamos de las mismas oportunidades que los hombres, no recibimos el mismo reconocimiento, ni se nos otorga la misma valoración y respeto. Y sí, es doloroso, frustrante e injusto ya que queremos que se nos den las mismas oportunidades.
En muchas ocasiones al ver nuestra labor tan condicionada nos puede llevar a que abandonemos el puesto por creernos incapaces o por no poder soportar más el malestar experimentado o porque aumenta nuestra inseguridad respecto a nuestra valía y capacidad

La MUJER en la familia: la mujer como sostén emocional y asistencial. Ya sea como madre, como pareja, como hija, como hermana, es la encargada del cuidado de los otros, del trabajo doméstico y de la organización familiar.
Cuidar a los otros recae sobre la mujer, la responsabilidad del sostenimiento de los vínculos y la amenaza de la culpa y el castigo si las relaciones se deterioran o se interrumpen, será culpa nuestra.

La MUJER en la empresa: son muchas las situaciones de desigualdad que experimenta la mujer en el ámbito laboral por el hecho de ser mujer. No disfrutamos de las mismas oportunidades que los hombres, no recibimos el mismo reconocimiento, ni se nos otorga la misma valoración y respeto. Y sí, es doloroso, frustrante e injusto ya que queremos que se nos den las mismas oportunidades.
En muchas ocasiones al ver nuestra labor tan condicionada nos puede llevar a que abandonemos el puesto por creernos incapaces o por no poder soportar más el malestar experimentado o porque aumenta nuestra inseguridad respecto a nuestra valía y capacidad

No debemos de olvidarnos del acoso sexual que sufren las mujeres en el trabajo, cómo nuestros jefes y compañeros en las empresas pueden invadir nuestro espacio personal físico y psicológico, por ser la mujer vista como un objeto sexual al que no hay que respetar ni dar la condición de igual.
Quería llamar la atención también con un dato común en las empresas y es que el mayor número de personas que sufren acoso laboral, son mujeres.

Hay muchas más circunstancias donde las mujeres sufrimos desigualdad por lo que sigue siendo más que necesario insistir en que se puede cambiar, que no tenemos que soportar situaciones ni relaciones que nos generen sufrimiento. Que podemos salir de una relación de pareja que no nos hace feliz, que no tenemos que ceder ante los mandatos culturales y lo más importante que no debemos de conformarnos porque sí. Merecemos ser felices y que nos hagan felices. Que nos amen, que nos cuiden, que nos respeten, que nos valoren…Y si no es así no nos vale.
A veces, una no puede salir de esta situación sola y necesita ayuda.